Un poco de historia
Y la crianza en Alemania.
Existe más de alguna hipótesis respecto del origen de la raza, pero ésta no es la ocasión de discutirlas, menos si no soy un historiador. La idea es situarnos en el tiempo y geografía, para intentar comprender mejor su funcionalidad, su evolución en respuesta a las exigencias impuestas por el medio y el hombre, para pretender una mejor y mayor comprensión del carácter - para así dar la importancia adecuada a cada uno de los aspectos de él.–
El hecho es que parece ser que el rottweiler desciende del mastín tibetano a través del moloso mesopotámico, llegando este mastín a Grecia tal vez en algún retorno de las huestes de Alejandro Magno. Fue este mismo rey de Macedonia (años 300 a. C.) quien en la extensión de su reino lo llevara al sur de Grecia. Supuestamente desde estos entonces se daría origen al moloso mesopotámico, para luego ser incorporado a Roma, supuestamente por Fenicios o colonos griegos establecidos en el sur de Italia.
Los romanos, valiéndose del de la agresividad y carácter aguerrido del moloso, le criaron y adiestraron como perro de guarda y combate. Este perro siguió los desplazamientos de los ejércitos peninsulares en la acción conquistadora y expansiva del pueblo romano, siendo utilizado como un perro boyero, guardián y de lucha contra las legiones enemigas.
Se establece históricamente que las primeras incursiones de romanos en tierras germanas datarían de unos 300 años a. C., cuando estas todavía eran ocupadas por los Celtas. El asentamiento de las primeras provincias de Galia en dichos territorios hubiese sido cerca del año 250 a 200 a. C., una vez que el pueblo Celta fue expulsado por los germanos. La invasión propiamente tal por parte del ejercito romano hacia los germanos, se inicia próximo al año 100 a. C., penetrando sólo en el centro sur del territorio descrito.
Se estima que más o menos de esta forma sería su llegada a Alemania. Algunas legiones conquistadoras se asentaron en la región sur del país, Wurttemberg, cercana de la frontera con Suiza, a orillas del río Neckar, estableciendo allí una colonia romana, que con el tiempo se transformaría en una pequeña, pero emergente ciudad medieval de carácter comercial ganadero, de nombre Rottweil. Es aquí donde el moloso mesopotámico o algún descendiente directo de él, a través de cruzas con perros de pastoreo locales daría origen al rottweiler y otras razas caninas, tales como los boyeros Appenzell, el de Berna, el de Entlebuch y el gran boyero suizo, teniendo ellos notorias similitudes físicas y psíquicas.
Nuestro rottweiler comparativamente con su antecesor sería de una menor talla, de menor agresividad, pero heredero de características tales como: fuerte, enérgico, intrépido, adaptable, fidelidad, de una poderosa mandíbula para imponer autoridad, de un alto grado de capacidad para el trabajo, pastoreo, guarda, protección y compañía.
Con la aparición del transporte ferroviario, se decretó hacia el año 1900 la prohibición de traslado de ganado por las calzadas principales de la ciudad; lo que disminuyó en forma preocupante la utilización y la cría del rottweiler, con el riesgo de hacer peligrar su existencia, cuya selección se había forjado sistemáticamente durante siglos sobre la base de su funcionalidad. El rottweiler era un perro que realizaba las tareas asignadas tan eficaz y silenciosamente, pero con frecuencia no más allá de su propio ámbito de trabajo, lo que evidentemente le hacía ser un perro en lo absoluto desconocido en aquellos entonces.
En 1905, en una exposición canina realizada en Heidelberg, un rottweiler fue regalado al presidente honorífico. Tan especial acontecimiento confirió el inicio de la nueva era del rottweiler en el siglo pasado.
En 1907, en la misma ciudad de Heidelberg, se instaura y funda el Club Alemán del rottweiler, DRK, cuyo objetivo primordial era la recuperación de la raza y la creación de un estándar – direccionando inicialmente hacia lo que hoy conocemos - pero su selección estaba orientada a mejorar las características sobre la base de la utilización práctica del perro.
Algo más tarde, pero en mismo año, emerge otro club el IRK, Club de Rottweiler Internacional; su selección se oriento a dar una mayor y mejor uniformidad morfológica al rottweiler.
En el año 1921, ambos clubes se fusionan, dando origen a lo que es hoy el ADRK, Club General Alemán del Rottweiler; creando, modificando y determinado el estándar hacia lo que actualmente conocemos, dado que los ejemplares de aquellos años eran más livianos, alargados, de menor cabeza, en resumen con menores características molosoidales.
Existen antecedentes que testimonian ya en el año 1914 ambos clubes, establecieron severas normativas de crianza por medio de una rigurosa selección para lograr los fines de la mejora, orientando la selección de cría en base de que el rottweiler ante todo y sobre todo debía ser un perro de trabajo y tanto su carácter y morfología debían adecuarse al óptimo desempeño de sus diversas funciones.
Actualmente estas normativas de selección se conocen con el nombre de prueba de confirmación para la reproducción (Ztpr). Para que un ejemplar pueda participar en la reproducción debiere superar favorablemente esta prueba. Que consiste en la evaluación de tres aspectos:
Valoración del carácter; está sobre la base de condiciones naturales, como también otras adquiridas a través de adiestramiento. Aquí el ejemplar deberá demostrar ser de equilibrio psíquico, nervios templados, seguro de sí mismo e instinto de defensa.
Valoración de la tipicidad racial; que se observa y aplica los cánones establecidos en el estándar.
Valoración de displasia de caderas; se busca tener correcta condición de la articulación coxofemoral. La máxima desviación aceptada es grado leve HD +/-, solamente acreditada por radiografía obtenida en algún organismo oficial reconocido por ADRK.
Existe además la prueba de recomendación de por vida para la reproducción, llamada Körung; en ella el ejemplar es nuevamente sometido a pruebas de valoración de tipicidad racial, y valoración de carácter, aquí las prueba para evaluar el coraje, la templanza y seguridad, es mucho más rigurosa, poniendo a toda prueba el verdadero equilibrio psíquico del animal, pilar fundamental en la alta selección de cría en un perro perteneciente al grupo FCI de raza de trabajo. Si supera exitosamente la prueba el ejemplar en cuestión obtiene la concesión de Gekort por dos años, al cabo de los cuales deberá ser reevaluado, en forma paralela se realiza un estudio a su descendencia, el llamado estudio de progenie. Si revalida la prueba, se le confiere de por vida el Gekort bis EZA, pasando a pertenecer a la elite de la raza.
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